“Saliendo por el pórtico principal de la Iglesia La Inmaculada Concepción, del barrio de Belgrano, uno puede contemplar esos bagayos, que reposan sobre una banca de la plaza de enfrente, mucho más enormes que la espera de Isabel. Cuatro años no fueron...”
27676 veces leido | publicado el 01 de Enero de 2004 | leer completo