“Nuevamente la voz viajaba placenteramente por mis oídos, colmando los espacios citéreos de aquella habitación iluminada por una mixtura radiante de haces albos, rosas y celestes. Mis breves pasos levitantes transcurrían los lugares reconocidos de...”
78721 veces leido | publicado el 24 de Junio de 2003 | leer completo