“Se abrieron las puertas del subte. Los rostros inexpresivos y malhumorados sostenían sus ojos en un punto fijo de la nada. Tal vez en algún cartel luminoso que anunciara la próxima parada o bien en las remanidas publicidades lumínicas que formaban...”
3850 veces leido | publicado el 17 de Diciembre de 2009 | leer completo