“Qué ardua y triste es la vida del que paya! Cuántos pétalos de jazmines amarillentos esconden sus cajones! La vieja urdidora de teclas desgastadas continúa generando síncopas de sonidos destemplados, igual que la guitarra de una sola bordona...”
106270 veces leido | publicado el 17 de Junio de 2006 | leer completo