“Él estaba parado en la vereda de enfrente, debajo de la copiosa lluvia, observando la ventana iluminada de su amor sufriente. La noche se presentaba fría y desolada. Detrás de ese vítreo escaparate una mujer inundaba de vapor vital, por medio de su...”
6534 veces leido | publicado el 16 de Noviembre de 2004 | leer completo